Ambientes de Trabajo Saludables. Un Modelo para la Accion. OMS




La salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores son de fundamental importancia para los propios trabajadores y sus familias, y también para la productividad, la competitividad y la sostenibilidad de las empresas y, por ende, para las economías de los países y del mundo. Según los cálculos actuales, dos millones de hombres y mujeres fallecen anualmente como consecuencia de accidentes de trabajo y enfermedades o traumatismos relacionados con el trabajo. Así mismo, se calcula que cada año se producen 160 millones de casos nuevos de enfermedades relacionadas con el trabajo. 




Además el, 8% de la carga global de las enfermedades provenientes de la depresión es actual-mente atribuida a los riesgos ocupacionales.
Estos datos, recopilados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo abarcan las lesiones y enfermedades que se producen en los luga-res de trabajo registrados, pertenecientes al sector convencional de la economía. En muchos países la mayor parte de los trabajadores pertenece al sector no convencional, en el que no se lleva ningún registro de los traumatismos o las enfermedades relacionadas con el trabajo, y mucho menos se ejecutan programas dirigidos a prevenir este tipo de problemas. Por lo tanto, ocupar-se de esta carga de morbilidad enorme, su costo económico y la pérdida a largo plazo de recursos humanos provocados por la insalubridad de los lugares de trabajo es un reto formidable para los países, los sectores económicos, los responsables de las políticas de salud y los profesionales.

En el 2007 la Asamblea Mundial de la Salud dio su apoyo a un nuevo Plan de acción mundial sobre la salud de los trabajadores, con el objeto de dar un nuevo impulso a la acción de los Estados Miembros. El plan se basa en la Estrategia mundial de salud ocupacional para todos aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en 1996. La Declaración de Yakarta sobre la Promoción de la Salud (1997), la Declaración de Stresa sobre la salud de los trabajadores (2006), el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y el Plan de acción mundial sobre la salud de los trabajadores (2007) también realizan aportes importantes para orientar esta iniciativa. En el plan de acción mundial de la OMS se fijan cinco objetivos: 1) elaborar y aplicar instrumentos normativos sobre la salud de los trabajadores; 2) proteger y promover la salud en el lugar de trabajo; 3) mejorar el funcionamiento de los servicios de salud ocupacional y el acceso a los mismos; 4) proporcionar datos probatorios para funda-mentar las medidas y las prácticas, y 5) integrar la salud de los trabajadores en otras políticas

En ese sentido, este modelo mundial de la OMS brinda un marco flexible, adaptable a los diversos y culturas. Se están elaborando más materiales, junto con los centros colaboradores de la OMS y los asociados nacionales, con el objeto de brindar orientaciones prácticas concretas para los distintos sectores, empresas, países y culturas.  Los principios esbozados aquí se basan en un examen sistemático de las definiciones de entor-nos de trabajo saludables que figuran en la bibliografía mundial, así como de las normas y prácticas para mejorar la salud en los lugares de traba-jo. La documentación se examinó en un seminario internacional celebrado en Ginebra, Suiza, del 22 al 23 de octubre de 2009, que incluyó la consulta de 56 expertos de 22 países. Este examen completo de los datos probatorios, junto con las referencias pertinentes, se incluye en un documento de base titulado WHO healthy workplace, framework and model: background and supporting literature and practices (OMS, 2010).